Colegio privado en España contrata a docente vinculado con terapias de conversión
Un profesor previamente apartado por promover terapias de conversión LGTBI se ha incorporado a la plantilla de un colegio concertado en Valencia.

El colegio Mantellate, una institución educativa concertada ubicada en Valencia, España, ha integrado a su personal docente a un profesor que fue apartado de sus funciones anteriormente por promover terapias de conversión sexual. La reincorporación del docente ha generado reacciones diversas en el entorno educativo y social, dado que el centro recibe financiamiento público a través de convenios con la administración local.
El docente en cuestión había sido objeto de medidas disciplinarias en el pasado tras hacerse públicas sus posturas sobre las terapias de conversión, prácticas que han sido objeto de debate y restricciones en diversas jurisdicciones por sus implicaciones en la salud mental. La decisión del colegio de contratarlo nuevamente pone de manifiesto las tensiones existentes entre la libertad de cátedra y los lineamientos sobre derechos humanos y protección a la diversidad sexual en los entornos escolares.
La controversia escala debido a que el colegio opera bajo un régimen de concertación, lo que implica que el Estado aporta recursos públicos para el sostenimiento de sus actividades académicas. Diversos colectivos y asociaciones civiles han solicitado una revisión sobre los criterios de contratación de personal en centros que reciben fondos del erario, argumentando que se deben garantizar entornos educativos libres de discriminación y respetuosos con las directrices internacionales sobre diversidad.
Por su parte, la dirección del centro educativo mantiene su autonomía para la gestión de su plantilla de trabajadores, asegurando que su proceso de selección cumple con los marcos legales vigentes en su entidad. Mientras tanto, las autoridades locales evalúan si esta contratación contraviene las normativas sobre igualdad y protección de los derechos de los alumnos, un tema que se mantiene bajo observación por parte de los organismos de control social.


