Mónica García rechaza confinamiento de migrantes propuesto ante crisis en Ceuta
La dirigente de Sumar cuestionó la estrategia de aislamiento para migrantes y priorizó la atención humanitaria básica.

La dirigente de Sumar, Mónica García, manifestó este lunes su rechazo a las propuestas de confinamiento de migrantes en Ceuta, planteadas recientemente ante la situación migratoria que enfrenta dicha zona. García señaló que la gestión de esta crisis debe centrarse en soluciones humanitarias urgentes, distanciándose de las medidas de restricción de movilidad impulsadas por el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
El equipo de comunicación de Sumar subrayó que la prioridad absoluta debe ser garantizar el acceso a servicios básicos para las personas en situación de vulnerabilidad. Según la postura expuesta, las acciones gubernamentales deben enfocarse en asegurar la distribución de agua potable, condiciones de higiene adecuadas y la habilitación de albergues dignos para quienes arriban a la frontera.
La controversia surge en un contexto de tensión institucional, donde las autoridades locales han mantenido fricciones con el Gobierno Federal durante el periodo vacacional. Mientras se discuten las medidas de seguridad y control, la administración de los recursos para atender la emergencia sanitaria y alimentaria se mantiene como el principal punto de debate político entre las distintas fuerzas parlamentarias.
La propuesta de confinamiento ha sido catalogada por los representantes de Sumar como una medida que no atiende la raíz de la emergencia humanitaria. En su lugar, han instado a las autoridades competentes a coordinar esfuerzos para mejorar la infraestructura de recepción, evitando que la gestión migratoria derive en medidas de encierro que, a su juicio, vulneran los estándares de protección social básicos.
El debate se mantiene abierto en el marco del Congreso, donde se espera que los diversos grupos parlamentarios presenten sus posturas oficiales sobre cómo gestionar el flujo migratorio en las próximas semanas. Por ahora, las organizaciones sociales y los responsables de la atención en terreno continúan solicitando una respuesta unificada que garantice la integridad de los migrantes por encima de las disputas políticas.


