Pronostican 56 frentes fríos para la temporada invernal 2026-2027 en México
El Servicio Meteorológico Nacional estima que el país enfrentará 56 sistemas frontales hasta mayo del próximo año, con 27 de ellos impactando durante el otoño e invierno inmediato.

La temporada de frentes fríos 2026-2027 ha comenzado oficialmente en México, con un pronóstico que anticipa la llegada de 56 sistemas frontales al territorio nacional antes de concluir el mes de mayo. De acuerdo con las estimaciones de las autoridades meteorológicas, se espera que 27 de estos fenómenos climáticos afecten al país durante los meses de otoño e invierno, provocando un descenso gradual en las temperaturas en diversas regiones del territorio.
El impacto de estos sistemas se sentirá con mayor intensidad en las zonas montañosas del norte, centro y oriente de México. Las masas de aire polar que acompañan a estos frentes son los principales responsables de las condiciones climáticas gélidas, las cuales suelen intensificarse conforme avanza el calendario hacia los meses de diciembre y enero. La Secretaría de Salud, en coordinación con Protección Civil, ha comenzado a emitir recomendaciones preventivas para evitar enfermedades respiratorias durante este periodo.
El fenómeno de los frentes fríos no solo traerá bajas temperaturas, sino también eventos de norte en las costas del Golfo de México y el Istmo de Tehuantepec, lo que podría generar condiciones de oleaje elevado y vientos fuertes. Ante este panorama, las autoridades estatales y municipales han iniciado el despliegue de operativos para identificar zonas vulnerables y habilitar refugios temporales en caso de ser necesario para proteger a la población en situación de calle o en condiciones de precariedad.
Es importante señalar que la frecuencia de estos sistemas puede variar según las condiciones oceánicas y atmosféricas que se presenten en los próximos meses. Aunque el pronóstico oficial establece una cifra de 56 eventos, el seguimiento diario realizado por el Servicio Meteorológico Nacional permitirá ajustar las alertas de manera puntual para cada entidad federativa, asegurando que las medidas de mitigación de riesgos se apliquen oportunamente en las regiones con mayor probabilidad de heladas y nevadas.


