Kenia López Rabadán solicita desaparición de poderes en el estado de Sinaloa
La legisladora federal ha formalizado una petición ante el Senado para declarar la desaparición de poderes en Sinaloa, citando una crisis de gobernabilidad y señalamientos internacionales contra la administración estatal.

La senadora Kenia López Rabadán presentó formalmente una solicitud ante el Senado de la República para declarar la desaparición de poderes en el estado de Sinaloa. Esta acción surge tras el retorno del gobernador Rubén Rocha Moya a sus funciones, en medio de un contexto complejo marcado por acusaciones de vínculos con el narcotráfico emitidas desde instancias del gobierno de los Estados Unidos.
La propuesta de la legisladora se fundamenta en la premisa de que la actual administración estatal ha perdido la capacidad de garantizar el orden público y la estabilidad institucional en la entidad. Según la argumentación presentada por el equipo de la senadora, la situación de inseguridad y las investigaciones internacionales han generado un vacío de autoridad que, a su juicio, exige la intervención constitucional por parte de la Cámara Alta para restaurar el estado de derecho.
El procedimiento de desaparición de poderes está contemplado en el marco jurídico mexicano como una medida excepcional que puede aplicar el Senado cuando los titulares de los poderes estatales quebrantan el orden constitucional. En este caso, el debate se centra en determinar si las condiciones actuales en Sinaloa cumplen con los supuestos legales necesarios para que la federación asuma temporalmente las facultades del gobierno estatal y convoque a nuevas elecciones o designe un encargado de despacho.
La solicitud ha generado diversas reacciones dentro del espectro político nacional, donde se discute la viabilidad de la medida frente a la autonomía de las entidades federativas. Mientras el bloque opositor respalda la necesidad de una revisión profunda sobre la gobernabilidad en Sinaloa, otros sectores advierten sobre las implicaciones políticas y sociales que conllevaría una decisión de tal magnitud para el sistema federal mexicano.
Hasta el momento, el Senado de la República no ha emitido una resolución definitiva sobre la petición, la cual deberá ser turnada a las comisiones correspondientes para su análisis y dictaminación. En los próximos días, se espera que el pleno del órgano legislativo defina la ruta legal a seguir para atender esta solicitud, la cual se suma a las tensiones políticas que prevalecen en el noroeste del país.


